Empieza un nuevo año y seguro que ya estás pensando en los nuevos retos que te vas a poner para este nuevo año: “voy a empezar a ir al gimnasio”, “voy a apuntarme a actividades nuevas”, “voy a ponerme a estudiar algo nuevo”, “voy a comer más sano”, etc. Y es que trabajamos constantemente para conseguir una mejor versión de nosotros/as mismos/as y siempre que empieza un nuevo año, es habitual que nuestra actitud nos acompañe a que se genere un cambio a mejor en nosotros/as mismos/as.
¿Y por qué empezamos tan empoderados/as y de repente nos desmotivamos y abandonamos en muchas ocasiones aquello que nos hace sentirnos mejor?
Desde el punto de vista de la mente, cuando nos planteamos un reto, pasamos por diferentes fases, superando distintas barreras para llegar a nuestro objetivo. El primer paso es éste, hay que ser consciente y estar preparado: es normal que al principio estemos muy motivados, pero esa ilusión tendrá altibajos y hay que saber afrontar esa montaña rusa.
Esto tiene que ver con crear nuevos hábitos, está comprobado que para que perduren en el tiempo, se interioricen en nuestra mente y se conviertan en rutina, debemos generar un número de repeticiones y no abandonar antes de entonces. Cada persona necesitará más o menos tiempo para que ese nuevo hábito (esa nueva actividad) se procese en su interior y se realice de manera inconsciente.
Por lo tanto, no desesperes, solo necesitas tener paciencia y ser consciente que los principios son duros, pero una vez superas esta etapa, todo florece y empiezas a reconocerte cuánto bien te están haciendo esos cambios que has instaurado en ti. 💆🏻♀️
¿Y cómo manejar esos obstáculos que nos vamos a ir encontrando en el camino?
- La Balanza: haz un listado y sopesa los pros y cons de cada uno de esos retos
- Imágenes potenciadoras: busca las que te motiven para seguir con esos retos y que estén siempre a la vista
- Expectativas realistas: OJO con las falsas expectativas si no has obtenido el resultado deseado y te desmotivas. Disfruta del camino y sé realista.
- Atención plena: no dejes que nada te desvíe del camino para conseguir tus retos. OJO con las tentaciones y limitadores.
Cada reto requiere de constancia, paciencia y compasión. Así que te transmito mucha fuerza para llevarlos a cabo y permítete celebrar cada uno de esos pequeños logros que vas consiguiendo.
Y recuerda, tú eres el/la único/a que puede conseguir la mejor versión de ti mismo/a, no necesitas a nadie que lo haga por ti.

