Los Líderes del Futuro

La figura del líder tradicional verticalista e inaccesible, que imparte órdenes, parece estar quedándose obsoleto y hoy el mundo laboral está en transición hacia un enfoque de liderazgo equilibrado entre lo racional y emocional: un liderazgo 360º.

Y el año 2020 puso a prueba a los líderes de las organizaciones sobre cómo gestionar los equipos de trabajo orientados a los objetivos, pero también desafió las habilidades para acompañar a la persona en una situación sin precedentes.

Un buen líder debe tener en cuenta distintos factores y separar a la persona del rol. Hoy el liderazgo 360º busca potenciar el vínculo formado entre el líder y el liderado, pero para lograrlo ambos deben contribuir y dar el 100%.

Lo cierto es que uno de los grandes capitales de las empresas es el factor humano, que tiene que ver con cualidades intangibles como la creatividad, la sensibilidad, la empatía, la capacidad de proyectar y de conectar con las emociones. Hoy el liderazgo ya n es una ciencia pura, es más bien un equilibrio entre lo racional y emocional. 

Conocer a esa persona del equipo y que esa persona se sienta conocida. Eso le da una autoridad al líder y le permite motivar, dejarse ayudar. La conexión a largo plazo se genera cuando el líder y el liderado se conocen. Esto requiere de una apertura en ambos y un espacio de confianza y confidencialidad.

También hay un factor que suma y es fundamental: el bienestar. Aunque no es algo tangible, su percepción es sólida y determinante: un empleado feliz trabaja mejor. En este sentido, desde el liderazgo, hay múltiples maneras de influir, no existe una única forma. 

Pero, ¿cómo lograrlo? Según el autor Carlos A. Sosa en su libro «Liderazgo 360»,  hay cinco maneras de influir en las personas:

-Por el conocimiento: un buen líder influye sobre la persona por su nivel de conocimientos, por su dominio técnico por su saber en los temas de la organización. 

-Por emociones funcionales: la inteligencia emocional del líder es reveladora en su colaborador cuando se utiliza efectivamente para gestionar un vínculo.

-Por reconocimientos: una manera de estimular el rendimiento es reconociendo las buenas actitudes y el cumplimiento efectivo de las responsabilidades. Cuando no hay reconocimientos la gente nivela para abajo, nadie intenta sobresalir porque no hay valoración.

-Por sus ideales: la visión de un líder y sus sueños pueden causar en algunos liderados impactos para hacer real los niveles de pensamientos e ideales de su líder. Los líderes de organizaciones del futuro deben tener ideales para influenciar a través de una filosofía de vida.

-Por su comunicación: El estilo, las formas y/o estrategias comunicacionales del líder causan un gran impacto en el liderado. Cuando la comunicación es clara, precisa y firme, se convierte en una herramienta muy poderosa de influencia.

En este sentido, nos damos cuenta de que el paradigma está cambiando. Antes seleccionábamos a las personas por sus CV y las despedíamos por su carácter. Pero si el líder conociera a la persona en todas sus dimensiones, entendería cómo potenciar su rendimiento. Estamos descubriendo cómo es el nuevo mundo emocional, pero hoy no podemos desplazar al tradicional. Por eso decimos que nos encontramos en una transición de liderazgo empresarial.

“Liderar es como la cuerda de una guitarra que tiene que tener la tensión justa para que suene afinada, si tiene la cuerda floja no suena pero si está demasiado ajustada se corta, por eso es vital el equilibrio en el liderazgo”, enfatizó Sosa.

Lo cierto es que el líder del futuro es creador de un liderazgo y una cultura que permanece en el tiempo, germina y crece continuamente. No cierra caminos, abre continuamente posibilidades y expande límites. Sin embargo para lograrlo, también se requieren ciertas habilidades que se pueden trabajar y desarrollar a través del coaching empresarial y de Liderazgo.

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