Comunicar en positivo

Muchas veces al comunicarnos nos damos cuenta de que se ha malinterpretado el mensaje que hemos transmitido porque lo hemos hecho de forma demasiado directa o pasiva y esto ha provocado una confrontación o conflicto. Otras veces nos hemos resignado y no hemos comunicado lo que realmente queríamos decir por miedo a que causara un enfrentamiento o respuesta no deseada.

La comunicación positiva o asertiva es la comunicación que nos permite expresar lo que sentimos, pensamos y deseamos de forma clara, sin afectar o hacer daño a los demás. Implica la expresión teniendo en cuenta los sentimientos, necesidades y deseos de los demás.

Comunicarnos positivamente requiere honestidad, sinceridad, valentía, firmeza y autocontrol. Exige tener en cuenta a los otros, explicarles lo que pensamos, queremos, sentimos o el por qué hemos tomado una decisión en la que están implicados, pero que no les ofenda de ninguna manera.

Las ventajas de la comunicación positiva o asertiva son muchas, entre ellas:

  • Ayuda al entendimiento más fácilmente, ya que este tipo de comunicación también implica el saber escuchar a la otra persona.
  • Las dos partes se sentirán mejor consigo mismas.
  • Ayuda a la motivación y no a la desesperación.
  • Permite transmitir emociones y actitudes.

Estas 6 claves te ayudarán a practicar la comunicación positiva o asertiva:

  1. Cambia el imperativo por el condicional. Cambia las frases imperativas por preguntas y sugerencias. Ej.: “Cállate” vs “¿Podrías dejar de hablar?”. «¿Vale?, ¿Entiendes?» vs «¿Podrías decirme si me he explicado bien?»
  2. Busca siempre la intención positiva. Evita el NO y busca siempre lo positivo. Ej.: “No corras” vs. “Ve despacio”. También cambia el “pero” por “Y”. Ej.: “He ahorrado 10 euros PERO no puedo comprar el videojuego, no ha servido de nada” vs ” He ahorrado 10 euros y puedo comprar chucherías, cromos o ahorrar más para el videojuego”.
  3. Evita las etiquetas. Las etiquetas hacen que se creen una auto-imagen determinada y que no muevan a la acción. Definamos con precisión los hechos e introduzcamos el “AÚN” en nuestro vocabulario. Ej.: “Soy malo en matemáticas” vs ”Aún no me salen del todo bien las matemáticas”.
  4. Sustituye «Deber/Tener que» por «Querer/Poder». Los primeros son sin ninguna duda limitadores mientras que los segundos son posibilitadores. Ej.: “Tengo que aprobar el examen” vs. “Puedo aprobar el examen” uno es represivo el otro mueve a la acción.
  5. Elimina las palabras trampa: «nunca, nadie, siempre, otra vez». En contrapartida, definamos la situación de manera concisa exactamente qué pasa sin generalizar. Ej.: ”Tú habitación siempre está desordenada” vs ”Ordena tu habitación, aún está desordenada”.
  6. Trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti. Sé consciente de cómo te gusta que te hablen a ti y aplícalo con los demás. Y para esto ayuda transmitir “lo que pienso vs lo que siento”. Delante de un hecho trata de poner el foco en mí no en él/ella, genera mucha más empatía y no es culpabilizador. Ej.: ” Eres un impuntual ” vs ” Me siento mal cuando llegas tarde, podrías llegar puntual la próxima vez”.

Hablar asertivamente, de forma positiva, nos va a generar tranquilidad al saber que hemos transmitido correctamente el mensaje que queríamos comunicar sin dar pie a ningún malentendido, represión o conflicto.  Además de ayudarnos a aumentar nuestra autoestima y confianza en nosotros mismos para poder afrontar cualquier situación en comunicación: entrevistas de trabajo, exposiciones en público, trabajo en equipo, conversaciones con nuestros superiores, familiares, amigos, pareja…

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