Puede que estés en el momento de tu vida en el que te estás planteando cuál es tu vocación y no sabes identificar del todo cuál es tu talento, tu profesión ideal o si lo llevamos más allá: cuál es tu propósito de vida. Para los jóvenes, entre los dieciséis y los veinte años, decidir acerca de su futuro profesional, es uno de los factores más estresantes de sus vidas.
La mayoría de ellos quieren ganarse la vida haciendo cosas que se les den bien pero que, además, les haga sentirse bien: “encuentra un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ningún día de tu vida”.
Suena bonito, pero la realidad es que a muchísimos jóvenes esta idea les supone todo un desafío. Incluso aquellos que ya están estudiando una formación profesional o una carrera universitaria se van a encontrar con dudas porque las alternativas en el mundo profesional son tan amplias que es normal que el cerebro se sienta un poco ansioso.
¿Qué puedes hacer para dirigir tu formación en función a lo que te quieres dedicar? ¿Cómo puedes encontrar tu verdadera vocación y enfocar tus estudios a un futuro profesional que te llene y te haga feliz? A continuación, describo algunas claves que podrían ayudarte:
1. Autoconocimiento
En la mayoría de las personas encontrar un trabajo viene dado por dos datos acerca de uno mismo: el primero es lo que se te da bien hacer, y el segundo, aquello que disfrutas haciendo.
2. Aceptar las dudas
Cuando somos jóvenes no solemos tener bien definidos nuestros intereses y talentos naturales, por lo que seguir el lema de «conócete a ti mismo» puede ser difícil y cambiante.
3. Encontrar lo que me gusta
Para encontrar tus intereses puedes hacer un listado con todas aquellas cosas que recuerdes que te ha gustado hacer o te ha hecho sentir bien en un momento de tu vida.
4. Experimentar
Experimentar en el mundo real lo que nos gusta puede darnos una impresión clara acerca de cómo vamos a sentirnos haciendo un determinado trabajo.
5. Oportunidades
Observa las personas que tienes alrededor y piensa en las cosas que necesitan o que les causan problemas para poder ver qué podrías aportar tú con tus ideas o intereses.
6. Autoconfianza
Las empresas cada vez se fijan menos en el expediente académico y más en otro tipo de habilidades, como la iniciativa, la confianza, la creatividad o la capacidad para trabajar en equipo. Busca oportunidades para aprender estas habilidades y demostrar tu valía. Y, por último, resaltar que lo importante es que nunca te veas atrapado en la falsa idea de que siempre tendrás que hacer lo mismo durante toda tu vida: “siempre puedes elegir”. Hacer algo que no te satisface significa frustración e infelicidad, siempre puedes cambiar el rumbo para responder a aquello de lo que hablábamos al principio de este artículo: la realización personal.

