Ser más productivo consiste en cumplir con nuestros objetivos diarios de manera eficiente, aprovechando al máximo aquellos recursos de los que disponemos a nuestro alrededor para cumplir en con las tareas y básicamente lograr mucho más en menos tiempo.
Todos conocemos a alguien que aprovecha el tiempo al máximo, que es efectiva, eficiente y muy productiva. Esa persona que, no sabemos cómo, se las ingenia para terminar rápidamente tareas que a otros les llevan horas. Y encima, lo hace bien.
Seguro que tú también quieres acabar el día sintiéndote satisfecho por todo el trabajo que has realizado, por haber tachado todo lo que estaba en tu lista de tareas pendientes. Pero ¿Cuál es el secreto para efectuar todas las tareas que surgen a diario? La respuesta está en el impulso de la productividad. Tal vez conseguirlo sea más fácil de lo que crees (aunque eso sí, requiere un compromiso por tu parte).
Las características de una persona productiva son las siguientes:
- Invierten tiempo en la propia observación de cómo gestionan su tiempo. Se evalúan sobre cómo han trabajado y aprovechado el día y se valoran.
- Siempre tienen en mente cuáles son sus próximos objetivos y esto les motiva a poner foco en ellos y a esforzarse en lograr ser productivos.
- Disponen de un método propio de organización de su tiempo y su trabajo que aplican a diario, con constancia. Esto les permite fijarse objetivos.
- Tienen una serie de rituales y hábitos sistematizados que revisan periódicamente y que siempre cumplen, salvo causas extraordinarias.
- Son capaces de dedicar parte de su tiempo a aquello que es realmente importante y determinante para lograr resultados y evitan procrastinar.
Pero el verdadero secreto para ser más productivo está en la motivación. Si queremos ser mucho más eficientes en cada actividad que nos propongamos, debemos partir de identificar claramente las razones por las que deseamos llevar a cabo esas acciones.
Es importante que respondamos preguntas como: ¿Qué espero lograr?, ¿por qué quiero lograr eso?, ¿cuál es mi verdadero propósito?, ¿qué obtendré al cumplirlo?, ¿qué sentimientos me invadirán a tener éxito?
Una vez que encontremos ese propósito que nos motiva, hallaremos el empuje para atravesar cualquier obstáculo, incluso los propios; y posteriormente podremos adoptar medidas puntuales que harán de nuestras tareas un proceso mucho más productivo.
¿Y cómo puedo organizar mi tiempo para ser más productivo/a?
- Fija objetivos y tareas realistas: comienza a escribir una lista de todo aquello que tienes que hacer. Ordénalo por orden de prioridad y decide cuándo lo vas a realizar. Organizar las tareas con antelación. ¡La improvisación no es buena amiga de la productividad!
- Cumple con tu rutina: realizar todas las tareas propuestas a diario no es nada fácil. Se necesita mucha perseverancia y autodisciplina. No caer en las distracciones.
- Céntrate en una tarea cada vez: el multitasking no se relaciona con la productividad. Haz una tarea, termínala y empieza otra. Evita las distracciones: apaga el móvil, cierra el email, aparta de tu vista todo aquello que pueda captar tu atención y alejarte de tu objetivo.
- Descansa y desconecta: para llevar una vida más productiva, ten el cuerpo y la mente descansados. Cuando organices tu rutina, planifica al menos una hora para desconectar: hacer deporte, escuchar música, leer… ¡lo que más te guste!
Recuerda que hacer mucho más en menos tiempo es posible siempre y cuando tengamos precisamente identificados nuestros objetivos y, principalmente, aquello que está detrás y realmente nos motiva a lograr esa meta final.

